A VUELTAS CON EL IVA
OPINIÓN / D.S.C.
La subida del IVA saldrá adelante, por mucho que lo haya intentado evitar el Partido Popular y la mayoría de la oposición parlamentaria. Incluso si la moción hubiese prosperado el gobierno podría "hacer oídos sordos", como lleva haciendo varios meses desde que el Parlamento votó a favor de la reducción de Ministerios.
La subida del IVA es una medida aislada que, al no estar acompañada de retoques fiscales adicionales, no servirá de mucho. De hecho, la recaudación conseguida con el 2% adicional se cobrará una exigente factura en el consumo.
Sin embargo, el IVA y los impuestos especiales no merecen una revisión a la baja más que en casos específicos, como el sector turístico, que sí necesita ese apoyo. En términos generales, por contra, el tipo está en un nivel aceptable e incluso bajo, ya que contribuye al crecimiento "por encima de nuestras posibilidades" que se apoya también en el maná crediticio ahora interrumpido.
Si tocamos los impuestos, los tocamos con coherencia o mejor los dejamos como están. La subida del IVA tiene que ir acompañada de la rebaja del impuesto sobre sociedades y el aumento de tasas especiales como alcohol, tabaco...
Además, es fundamental reducir el gasto público improductivo antes de pedir esfuerzos a los contribuyentes. Esta reducción es algo que el gobierno ha anunciado de forma contradictoria, ya que después de aumentarlo en los Presupuestos de 2010, ahora pretende recortarlo.
Al menos hay una lectura positiva en todo esto: la deuda española que consiguió colocar España a un precio moderadamente positivo consiguió esa valoración gracias a las medidas y rectificaciones que prometió Elena Salgado en sus reuniones internacionales. Uno de esos ejes era la subida del IVA, y ya se ha cumplido, dando la razón a los compradores del bono español. Haber fallado en este detalle habría sembrado más desconfianza y disparado nuestra deuda a un nivel de riesgo bananero para nuestra economía.
La subida del IVA saldrá adelante, por mucho que lo haya intentado evitar el Partido Popular y la mayoría de la oposición parlamentaria. Incluso si la moción hubiese prosperado el gobierno podría "hacer oídos sordos", como lleva haciendo varios meses desde que el Parlamento votó a favor de la reducción de Ministerios.
La subida del IVA es una medida aislada que, al no estar acompañada de retoques fiscales adicionales, no servirá de mucho. De hecho, la recaudación conseguida con el 2% adicional se cobrará una exigente factura en el consumo.
Sin embargo, el IVA y los impuestos especiales no merecen una revisión a la baja más que en casos específicos, como el sector turístico, que sí necesita ese apoyo. En términos generales, por contra, el tipo está en un nivel aceptable e incluso bajo, ya que contribuye al crecimiento "por encima de nuestras posibilidades" que se apoya también en el maná crediticio ahora interrumpido.
Si tocamos los impuestos, los tocamos con coherencia o mejor los dejamos como están. La subida del IVA tiene que ir acompañada de la rebaja del impuesto sobre sociedades y el aumento de tasas especiales como alcohol, tabaco...
Además, es fundamental reducir el gasto público improductivo antes de pedir esfuerzos a los contribuyentes. Esta reducción es algo que el gobierno ha anunciado de forma contradictoria, ya que después de aumentarlo en los Presupuestos de 2010, ahora pretende recortarlo.
Al menos hay una lectura positiva en todo esto: la deuda española que consiguió colocar España a un precio moderadamente positivo consiguió esa valoración gracias a las medidas y rectificaciones que prometió Elena Salgado en sus reuniones internacionales. Uno de esos ejes era la subida del IVA, y ya se ha cumplido, dando la razón a los compradores del bono español. Haber fallado en este detalle habría sembrado más desconfianza y disparado nuestra deuda a un nivel de riesgo bananero para nuestra economía.







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