COMPLICADA SITUACIÓN DEL CRÉDITO EN ESPAÑA
MACROECONOMÍA / CARLOS TORRENT
Todas las consecuencias negativas que está dejando la crisis financiera en familias y empresas españolas han provocado un descenso del crédito en nuestro país difícil de afrontar. Y para muestra, un dato: a la altura de año en la que estamos, en España se ha producido un bajón del 30% en solicitudes de créditos, y esto se puede analizar desde dos puntos de vista que guardan bastante relación.
Por un lado, los bancos miran con mayor recelo a qué personas o entidades les van a prestar dinero, y si el riesgo de morosidad está presente, no se les concede el crédito (está claro que la lección de las hipotecas subprime está aprendida). Por otro lado, muchas empresas siguen endeudadas, y las familias están esperando al momento oportuno para poder comprar bienes de lujo que necesiten de préstamos.
Y aquí es donde entra en juego la subida del IVA programada para este verano. Según las últimas estadísticas, el pasado mes se produjo un ligero repunte en peticiones de préstamos para las compras de vehículos, ya que muchos quieren ahorrarse ese 2% de incremento en el impuesto. Es decir, que puede ser que los créditos experimenten una ligera mejora en un plazo muy corto, tan corto que probablemente no se solucione nada. Y es que cuando llegue la subida del IVA, el consumo volverá a caer en picado. La altísima tasa de desempleo y el elevado número de empresas que tienen dificultades para salir adelante no ayudan a la reactivación del consumo, por lo que el crédito volverá a estancarse.
Por lo tanto, ante la duda de si el crédito seguirá bajando en nuestro país, la respuesta es que sí, sin duda. Y si los bancos tienen que pedirle dinero al mercado al no disponer del capital procedente del crédito, los intereses pueden empezar a subir y los créditos serán más caros, lo que provocará que se acentúe la crisis del sistema crediticio en España.
Por un lado, los bancos miran con mayor recelo a qué personas o entidades les van a prestar dinero, y si el riesgo de morosidad está presente, no se les concede el crédito (está claro que la lección de las hipotecas subprime está aprendida). Por otro lado, muchas empresas siguen endeudadas, y las familias están esperando al momento oportuno para poder comprar bienes de lujo que necesiten de préstamos.
Y aquí es donde entra en juego la subida del IVA programada para este verano. Según las últimas estadísticas, el pasado mes se produjo un ligero repunte en peticiones de préstamos para las compras de vehículos, ya que muchos quieren ahorrarse ese 2% de incremento en el impuesto. Es decir, que puede ser que los créditos experimenten una ligera mejora en un plazo muy corto, tan corto que probablemente no se solucione nada. Y es que cuando llegue la subida del IVA, el consumo volverá a caer en picado. La altísima tasa de desempleo y el elevado número de empresas que tienen dificultades para salir adelante no ayudan a la reactivación del consumo, por lo que el crédito volverá a estancarse.
Por lo tanto, ante la duda de si el crédito seguirá bajando en nuestro país, la respuesta es que sí, sin duda. Y si los bancos tienen que pedirle dinero al mercado al no disponer del capital procedente del crédito, los intereses pueden empezar a subir y los créditos serán más caros, lo que provocará que se acentúe la crisis del sistema crediticio en España.







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